El embajador de EE.UU. en México, Ronald Johnson, vinculó los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, así como la respuesta que dio Washington al arremeter contra el grupo terrorista Al Qaeda por esos hechos, con la reciente designación de los cárteles del narcotráfico como organizaciones terroristas extranjeras, por orden del presidente Donald Trump.
Durante un evento en la embajada estadounidense en Ciudad de México para conmemorar el 25 aniversario de aquellos atentados, Johnson situó a los cárteles en la misma categoría de amenaza que Al Qaeda y defendió la calificación de esos grupos criminales ordenada por Trump, reseñó el medio mexicano La Jornada.
"El presidente Trump ha reconocido la amenaza que representan los cárteles y los ha designado como organizaciones terroristas extranjeras. No son simplemente organizaciones de narcotráfico. Usan el asesinato, la violencia, la corrupción y la intimidación para controlar comunidades enteras e imponer su voluntad", dijo Johnson.
El diplomático agregó que aunque "el terrorismo puede cambiar sus métodos y su apariencia", las autoridades no deben "nunca" volverse "ciegas" ante lo que realmente representa. "El mundo de hoy es diferente al mundo del 11 de septiembre de 2001".
En ese orden, advirtió que "las organizaciones terroristas se adaptan", cambian sus métodos y sus redes. Por ello, se debe hacer especial combate contra las que "usan la violencia y la intimidación para aterrorizar comunidades e imponer su voluntad mediante el miedo", porque "siguen siendo una amenaza para las sociedades libres en todas partes".
- El 11 de septiembre de 2001, terroristas de Al Qaeda secuestraron cuatro aviones comerciales. Dos de ellos fueron estrellados contra las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York, provocando el derrumbe de ambos edificios. Un tercero impactó contra el Pentágono, en Virginia, mientras que el cuarto avión, que presuntamente debía estrellarse contra el Capitolio de EE.UU., cayó en un campo abierto en Pensilvania.
- Los atroces atentados, que dejaron casi 3.000 muertos, dieron comienzo a la 'guerra contra el terrorismo' de EE.UU., que incluyó la invasión de Afganistán, que se prolongó por casi dos décadas.


