El flamante vocero presidencial de Argentina, Adrián Ravier, ofreció este martes su primera conferencia con una clara directriz: evadir cualquier pronunciamiento sobre la complicada situación judicial de Manuel Adorni, su antecesor en el cargo.
Con un texto redactado con antelación, Ravier procedió a leer ante la prensa su posición sobre el asunto: "Manuel Adorni tomó la decisión personal de abandonar el Gobierno en forma indeclinable y enfrentar el proceso judicial como un ciudadano privado. No es parte de mi rol como vocero hablar de detalles del caso ni darles mi opinión sobre el mismo, en tanto que ya no hace a la marcha del Gobierno".
"No es parte de mi rol habar de detalles del caso Adorni"
— Corta (@somoscorta) June 30, 2026
Adrian Ravier leyó su respuesta ante una pregunta sobre el exjefe de Gabinete, señaló que "tomó la decisión personal de abandonar el Gobierno" y afirmó: "La vía judicial continuará y veremos por dónde va". pic.twitter.com/Cp63GY6DAu
En esa línea, aseguró que su tarea será informar sobre las decisiones del presidente de Argentina, Javier Milei, "y al futuro de la administración". "Creo que con eso tenemos bastantes temas para abordar, en mi rol de vocero, soy un representante del Poder Ejecutivo y, como tal, mi posición no es otra que la del Gobierno", agregó.
Del mismo modo, elogió la figura del nuevo jefe de Gabinete de Milei, Diego Santilli, por su "amplio oficio político" para inaugurar "una nueva etapa política para el Gobierno" que pondrá como prioridad los acuerdos políticos "para hacer realidad un legajo de reformas que calificó como "la agenda más ambiciosa desde el retorno de la democracia".
La entrada de Santilli fue el jaque que concretó la salida de Adorni del Gobierno, en medio de investigaciones judiciales por presunto enriquecimiento ilícito. Pese al apoyo que siempre tuvo de Milei, su dimisión se produjo el pasado fin de semana y marcó un punto de inflexión para la administración argentina.
"Me han tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción sobre mis espaldas", escribió en su carta pública de renuncia, tras asegurar que se iba "con la conciencia tranquila". En paralelo, ratificó su apoyo al presidente como "la única esperanza" para el futuro de Argentina.
La víspera, Santilli reconoció que los escándalos protagonizados por Adorni "opacaron" la gestión libertaria y que el exvocero "anímicamente ya no daba para más". Además, confirmó que su antecesor en el puesto también había dejado el puesto en el directorio de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), un tema que desató controversia esta semana, ya que, si seguía en este cargo, habría cobrado 100 millones de pesos mensuales (67.600 dólares).


