El secretario de Guerra, Pete Hegseth, teme que el presidente Donald Trump lo reemplace por Daniel Driscoll —secretario del Ejército y enviado para Ucrania—, a quien gritó en su primer día en el Departamento de Defensa, informó el domingo The Wall Street Journal (WSJ).
"Poco después de su primer día en el Pentágono a principios de 2025, el secretario del Ejército, Dan Driscoll, entró en el despacho de su jefe con una propuesta. Driscoll, amigo y asesor desde hace años del vicepresidente J.D. Vance, se ofreció a organizar una reunión entre Vance y el presidente Donald Trump con los soldados para discutir la reforma militar", señala el medio. Hegseth alzó la voz, le recordó que el jefe era él y le ordenó no salirse de sus funciones, según personas familiarizadas con el encuentro. La reunión terminó de forma abrupta.
En noviembre, Trump envió a Driscoll a Ucrania para ayudar a cerrar un acuerdo de paz, lo que generó muchas preguntas en el Pentágono sobre por qué se eligió a Driscoll para esa tarea y no a su superior, Hegseth. Las fuentes del diario aseguran que Hegseth comentó a colegas que quería que la Casa Blanca apartara a Driscoll de las negociaciones. El periódico añade que el secretario de Guerra impulsó una serie de destituciones por motivos personales.
La tensión estalló la semana pasada, cuando Driscoll declaró ante legisladores su afecto por el general Randy George, a quien Hegseth había cesado como jefe de Estado Mayor del Ejército el 2 de abril, mientras Driscoll estaba de vacaciones. Este episodio, sumado al despido de un general respetado en tiempo de guerra, desató nuevas críticas contra Hegseth dentro del Pentágono y en círculos cercanos a Trump. El WSJ señala que surgen dudas sobre si permite que venganzas personales guíen decisiones clave.
La relación, ya fracturada desde el inicio, se agravó con una serie de escándalos que acosaron a Hegseth en la primavera de 2025, entre ellos haber filtrado planes de guerra clasificados en un chat de Signal. Personas al tanto de las discusiones internas indicaron que Hegseth estaba preocupado de que Trump considerara a Driscoll para reemplazarlo, un temor alimentado por la estrecha relación de Driscoll con Vance.


