El gobierno de EE.UU. expresó su respaldo a Argentina tras la expulsión de un diplomático iraní, en un gesto que refuerza el alineamiento entre ambos países en el marco de la crisis en Medio Oriente.
A través de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Washington destacó la decisión y lanzó un mensaje político claro: "Sabemos quiénes son nuestros amigos", al referirse al posicionamiento del gobierno argentino frente a Irán.
"En un momento crucial del conflicto, Argentina dio el valiente paso de designar [como "organización terrorista"] a la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y expulsar a Mohsen Soltani Tehrani, el representante de Irán en Argentina", publicó la oficina adscrita al Departamento de Estado en su cuenta de X.
Además, resaltó con "aprecio" que Argentina, a través del Gobierno de Javier Milei, "se mantenga firme contra el terrorismo y las amenazas de Irán, y por su clara e inequívoca postura a lo largo de este conflicto".
Tensiones entre Buenos Aires y Teherán
La medida había sido adoptada días antes por el gobierno argentino, que declaró 'persona non grata' al funcionario iraní y le dio un plazo de 48 horas para abandonar el país.
Según confirmó la Cancillería la semana pasada, el diplomático ya salió del territorio argentino, en cumplimiento de la decisión oficial.
Desde Buenos Aires, la medida fue justificada como respuesta a un comunicado previo del gobierno iraní, considerado "ofensivo" por las autoridades locales, que cuestionaba la inclusión de la Guardia Revolucionaria en la lista de organizaciones terroristas.
El episodio se inscribe en un escenario de creciente tensión entre Argentina e Irán, en el que también pesan los antecedentes de los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y la sede de la AMIA en 1994, aún bajo investigación judicial, pero que las autoridades argentinas cargan contra Teherán.
- Irán condenó "en los términos más enérgicos" la decisión del país suramericano de designar a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán como "organización terrorista". El texto califica la medida como un "error estratégico" y un "insulto imperdonable" al pueblo iraní, y la vincula con lo que describe como una alineación del gobierno de Javier Milei con la ofensiva militar de Washington y el "régimen sionista".
- Además, el Gobierno iraní advirtió que la designación podría tener consecuencias en las relaciones bilaterales y sentar un "precedente peligroso" en los vínculos entre Estados.


