La compañía petrolera estadounidense Chevron advirtió que el estado de California se está encaminando "a toda velocidad" hacia una crisis energética por causa de la agresión de EE.UU. e Israel contra Irán, recoge Bloomberg.
Según los datos, el estado está muy expuesto a las perturbaciones que se extienden por los mercados de materias primas, ya que importa alrededor de 20 % de sus combustibles refinados de Asia, envíos que corren el riesgo de ralentizarse significativamente debido al bloqueo del estrecho de Ormuz.
El caso es que California está desconectada de los centros de producción de combustible de EE.UU. en Texas y Luisiana, lo que la convierte en una suerte de isla energética. Además, los múltiples cierres de refinerías en los últimos años, debido al aumento de los costes y las regulaciones, hacen que el estado esté más expuesto que los demás al aumento de los precios de la energía.

